Molduras, espejos ornamentales y una lámpara de araña definen el aire clásico de esta peluquería. Los tonos claros de la entrada contrastan con las paredes de ladrillo visto y una mesa negra de líneas rotundas, acompañada por espejos redondos y sillas azules.
Cortinas, flores y pequeños objetos decorativos aportan una escala doméstica al espacio, desde la zona de espera hasta el paso interior.