Oficinas Bolonia presenta una zona de trabajo con mesas blancas y sillas negras, enmarcada por paredes claras y detalles azules. Los revestimientos de madera de los pilares introducen un contraste cálido en el conjunto.
La vegetación situada al fondo aporta un segundo plano al espacio. La iluminación integrada en el techo acompaña la disposición de las mesas y mantiene una lectura continua del área de trabajo.