La luz cenital y la amplitud de la sala definen este estudio de yoga. El pavimento de madera, las paredes claras y la presencia discreta de vegetación crean un ambiente sereno, con espacio libre para la práctica y el movimiento.
La cubierta vista aporta altura y personalidad, acompañada de iluminación perimetral y lámparas suspendidas. En la entrada, las cortinas, los muebles de apoyo y la puerta acristalada dan continuidad a una propuesta sencilla y acogedora.